CAMINO AL CENTENARIO: FACUNDO CAMPAZZO

VIDEO: CAMPAZZO REACCIONANDO A UN RECUERDO DE SU INFANCIA JUGANDO EN CÓRDOBA

No todos/as tuvimos la posibilidad de ver en vivo, ya sea por televisión o en una cancha, a ídolos cordobeses como Marcelo Milanesio, Héctor «Pichi» Campana, Fabricio Oberto, Leonardo Gutiérrez o Pablo Prigioni, entre otros tantos. Hay generaciones enteras que, por una cuestión de edad, no pudieron disfrutar de esas leyendas del básquet de Córdoba.

Cuesta escribir sobre él sin involucrarse. Porque Facu, para muchos de nosotros, es una especie de superhéroe cotidiano. Nos sentimos reflejados en su historia: un pibe de barrio, como vos, como cualquiera de nosotros. Campazzo contagia una ganas irresistibles de jugar, de tirarse de cabeza por una pelota, de defender al más picante de los rivales, de inventar una jugada imposible y disfrutar cada segundo dentro de la cancha.

Podríamos hablar también de su llegada en 2014 a Real Madrid, de su paso por UCAM Murcia, donde también dejó huella, o de su regreso para adueñarse definitivamente de la base en uno de los equipos más poderosos del continente, conquistando 14 títulos. ¡Tranqui!

Incluso podríamos hacer foco en su experiencia en la NBA: su arribo a Denver Nuggets el 20 de noviembre de 2020, el desafío de su adaptación, sus grandes momentos en playoffs. También en su paso por Dallas Mavericks, o en ese cierre que dejó sensaciones encontradas en la mejor liga del mundo.

Y claro, su historia continuó en Estrella Roja de Belgrado, en una tierra donde el básquet se vive con una pasión única y donde, como era de esperarse, tampoco pasó desapercibido. En aquel país, Campazzo contribuyó para que su equipo ganara dos títulos y no tengo dudas que los serbios también lo aman. ¿Cómo no vas a querer al Facu?

Si miramos a la Selección, la historia también es enorme. Desde sus primeros Juegos Olímpicos en Londres 2012, compartiendo cancha con solo 21 años, con los monstruos de la Generación Dorada, hasta sus actuaciones memorables como aquella noche ante Brasil en Río 2016, en la que anotó tan solo 33 puntos, 11 asistencias, 4 rebotes y 4 recuperos en 43 minutos de juego. ¡Una locura!

Recuerdo también la inolvidable medalla de plata en el Mundial de China 2019, junto a Luis Scola, siendo pilares de un equipo que volvió a ilusionar a todo un país. Incluso, en las derrotas que duelen, como la eliminación rumbo a Paris 2024, su figura siguió siendo referencia.

Hay mil forma de contar a Campazzo. Pero ¿Qué mejor que escucharlo a él? Que sea el propio protagonista quien vuelva a esa etapa en la que jugaba por el simple hecho de divertirse, junto a sus amigos, en una Provincial de Selecciones Asociativas de la Federación de Básquet de la Provincia de Córdoba.

Facu es hijo de Córdoba. Lo lleva en la piel y lo siente en la sangre. Y si mirás bien el video, vas a notar que aquel pibe es el mismo de hoy: el caradura, el pícaro, el audaz, el que se divierte ante una cámara. El auténtico. Ese que, cada vez que hacia magia en Argentina, España, Estados Unidos o donde le toque jugar, nos hace decir con orgullo: »ese es de Córdoba, cono nosotros»

Campazzo sigue siendo el mismo que jugó aquel provincia en Pozo del Molle en 2004. El que cuenta los días para volver a su tierra, a su barrio, a su gente. El que disfruta de su familia, de sus amigos de siempre, de un picado, de un asado o de un viernes cualquiera.

Ese Facu, el de Municipal, el de Unión, el que la rompió en Peñarol, el que jugó con la Generación Dorada, el base del Madrid, de Murcia, de Denver, Dallas, de Estrella Roja, el capitán de la Selección, es el mismo que hoy se toma un momento para volver al pasado y compartirlo con nosotros.

Y eso, en definitiva, es lo que lo hace distinto. Que más allá de todo lo que logró, sigue siendo uno de nosotros. Y por eso, sin dudas, todos/as te amamos, Facu querido.

Por: Lic. Marcos Baigorri / @marcosbaigorri

Edición de video: Manuel Cadenazzi / @manu.cadenzzi

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